He decidido llamarte así, justamente porque has puesto mi mundo al revés. Comenzaste suave y delicadamente, así como el rocío de la mañana, fuiste acelerando gradualmente mis latidos y hasta hoy, ya me has vuelto loco. Sí, muy loco de amor. Un amor que lentamente se fue apoderando de mí, modificando mi forma de pensar, de escribir, de soñar, y podría decir que de amar, pero no, porque eso de amar me lo enseñaste tú, antes de ti yo solo tenía una vaga idea de lo que era el amor.
Mi gran ilusión eres tú, porque le has brindando luz a mis días. Con tu simpleza, me has alumbrado el camino y me has enseñado entre tantas cosas a perdonar y a pedir perdón. Mi gran ilusión eres tú, porque le has dado color a esta vida de blanco y negro que yo llevaba. Mi gran ilusión eres tú, porque antes de ti yo era, ahora contigo, somos y eso me hace feliz. Mi gran ilusión eres tú, porque antes de ti yo no era nada, ahora a tu lado valgo mucho, y sé que una persona vale por lo que es, y yo soy puro amor gracias a ti. Mi gran ilusión eres tú, porque mientras escribo esto, me acuerdo de ti y se me dibuja una enorme sonrisa en el rostro. Mi gran ilusión eres tú, porque mientras busco más razones, solo logro entender que hago esto, porque te amo.
Estoy completamente seguro de que soy mejor persona desde que entraste a mi vida. Tú has puesto un sello imborrable a cada parte de mi ser. Y las huellas que más te agradezco no son las que me has propiciado externamente, sino las que van por dentro, esas que difícilmente se pueden borrar. Esas huellas que aunque pase el tiempo recordaré con una sonrisa, porque han marcado fielmente un antes y un después en mi vida. Yo era un rompecabezas desarmado, meras piezas sucias e incompletas. Tú con paciencia y destreza uniste cada parte de mí, y los vacíos los fuiste cubriendo con amor, colocando de tus piezas para armar lo que ahora soy: un hombre feliz.
Puedo hoy decir que "mi gran ilusión" no es sólo mía, es también tuya, porque tú y yo somos uno y separados no somos nada, simples mortales. El amor es un hilo invisible que une corazones, vidas y almas para inmortalizarlas en el tiempo. Nunca olvides que lo nuestro es una linda historia, y como toda gran historia, nunca tendrá fin.
Con mucho amor para mi pequeña ilusión, que tiene nombres y apellidos y un gran corazón.
